miércoles, 6 de agosto de 2003

Un día muy agitado

Hay veces que las ideas vienen a montones, se atoran todas por todos los poros de la piel tratando de salir todas al mismo tiempo, y hoy es uno de esos días, en que las emociones reclaman a gritos ser expresadas, pero también hay días en que el cansancio físico y emocional ya no deja mas que ganas de caer como tronco sobre una cama, en el mejor de los casos, pero igual sirve un sillón, una alfombra o el suelo desnudo, e incluso el teclado.

Desgraciadamente hoy es uno de esos días en que el cansancio gana a las emociones, así que he decidido ordenar y desarrollar todo un escrito sobre cada una de las emociones que tengo (ya anote varios papelitos para no perder la idea y el sentimiento) para luego plasmarlo aquí.

Mientras ahí dejo un "poema" que escribí hace años, es uno de los que mas me gustan, fue como mi despedida hacia aquella mujer que fue mi primer amor (basado un poco en el poema de mi buen amigo McPiedra “muerte en dos tiempos” el cual pondré otro día por aquí).
<hr>
<i><b>El regreso (preludio de mi muerte).</B>

Si te pones a pensar en todo lo que he dicho y hecho te podrás dar cuenta que ha sido casi nada; que mi cigarrillo se ha ido consumiendo en el profundo vacío que ha dejado el silencio.

Silencio que retumba entre estas paredes que en otros momentos te hubieran platicado mis hazañas; hazañas en las cuales se encuentran nuestros besos (juego poco usual para el amargado y al que tanto recurríamos), ese quita, pon y regresa de ilusiones y esperanzas, o te contarían de esa ves en que fui tuyo y tu fuiste... ¿mía?...

Recuerdos de años atrás que por cierta causa que aun no comprendo hoy han venido a aflorar.

Ahora que estas aquí te podrás dar cuenta de la pintura de los muros a cambiado, que lo muebles han estado en otro lugar; pero aun así aquí siguen cubiertos por una fina capa de polvo depositada por el pasar de los años... años que a ti te han dotado de fuerza y virtudes en lugar de hacerte desfallecer por recuerdos añiles.

Si tan solo supieras, si pudieras por obra y gracia de aquello que tanto reniego pudieras desentrañar mi mente; mejor aun este rompecabezas rojizo y cansado por el ajetreo que supone el armarlo y deshacerlo sin escrúpulos.

Al contrario que a ti, el paso del tiempo me a acumulado dolor y cansancio; y lo único que sostiene el leve soplo de vida que tengo es la esperanza de volverte a ver...

Ahora si puedo dejarme caer para reposar, para que ella me lleve a conocer otros lugares, otros cielos, lugares donde estaré esperándote y cielos desde los que te observare; tan solo quise esperarte para decirte que el color de estas paredes no siempre fueron grises y que los muebles han estado en otro lugar...

Que esta luz radiante que ilumina la estancia años atrás estuvo aquí iluminando y dando otros tonos al viejo reloj que en este preciso instante se detiene.

Las sirenas suenan corres hacia las puertas y al abrirlas te das cuenta que esta amaneciendo, que otro sol esta dando su cara al nuevo día. Y tu llanto que ahora resbala por tu mejilla y se deposita en tu cálido pecho buscando refugio lejos del lamento, se convierte en ríos que reflejan la claridad del cielo interminable, inalcanzable.

Y esa mirada que antes se ha visto mas lucida se pierde al observar el firmamento, imaginando el retroceso de las manecillas de un reloj que siempre fue tuyo pero que hasta ahora te has dado cuenta.

Si me pongo a pensar en todo lo que he dicho y hecho me podré dar cuenta de que ha sido casi nada, que tu risa se ha ido desapareciendo en lo ancho del camino que poco a poco se desvanece...
</i>

0 Comentarios: