viernes, 19 de septiembre de 2003

Fiestas Patrias

A veces divaga mi pensamiento sobre tantas cosas, a veces tengo tanto tiempo libre, que lo único que hago es pensar y pensar y pensar, creo que es cierto eso que dicen que los filósofos se hacen cuando hay tiempo libre, por eso había tantos filósofos antes por que antes las clases acomodadas no hacían nada, así que no había de otra mas que pensar, por eso la grandeza de las civilizaciones antiguas.

Divago, divago inconsciente o concientemente pero divago, no lo hago como los antiguos, por que ciertamente no soy de clase acomodada, mi padre a trabajado por lo que ahora tenemos, mi padre vino desde muy abajo, y ciertamente no somos de clase acomodada, no para nada, pero bueno si gozamos de uno que otro lujo, como por ejemplo tener una PC.

A veces divago y recuerdo una frase de una película inglesa de la que no recuerdo su nombre, pero esa frase se me quedo bien grabada, "los pobres no podemos deprimirnos, tenemos que trabajar", y a veces divago.

Divago y un pensamiento me lleva a otro como por ejemplo ahora que pasaron las fiestas patrias, un profesor nos pregunto que significaban las fiestas para nosotros, no se mis amigos para no significan nada, y no es que no le tenga amor a mi país, solo que... hay tantas cosas que no me gustan, por otro lado ¿como podría amar algo que no conozco?, u otra pregunta mas fuerte ¿como puedo amar algo de lo que solo veo cosas malas?, crecí en un ambiente interesante, no difícil, no soy un chavo de calle, o un chavo que se junte en las esquinas con los cuates, pero si conozco la burocracia y la corrupción de muchos lugares, se como se hacen los tratos entre empresas, por puritita conveniencia, aprendí a tratar así a todos, a todos los que me rodean, aprendí a usarlos a mi conveniencia, a manipularlos y obtener siempre un beneficio, también se que por ser así me perdí de tantas cosas, ahora ya tengo una ética, una ética que sigo al pie de la letra.

Divago y me viene a la mente lo que soy, lo que ya no soy, lo que fui, y lo que podría llegar a ser, lo que no quiero ser, y lo que me gustaría ser, otras de las cosas que nos pregunto el profesor (por que los pocos que contestamos a su pregunta no contestamos muy favorablemente) que hemos hecho nosotros por cambiar eso que no nos gusta y me viene a la mente lo poco que he hecho a mis cortos 23 años, y me encuentro bien, por lo menos siempre me he apegado a una ética, talvez no la mejor, pero siempre me he sido fiel, siempre he sido fiel a lo que pienso.

y aquí al final es cuando ligo todas las ideas sobre las que divago, por que empecé hablando del tiempo libre y la filosofía, y afortunadamente siempre he tenido tiempo libre para crearme mi propia filosofía, por que siempre he sido fiel a ella, buena o mala, pero así he sido, y si he hecho cosas que no son para honrarse con ellas, sobre todo cuando se trata de amigos, tantos que he dejado atrás y otros tantos que me han dejado pero si me siento orgulloso de lo que soy, de lo que me ha enseñado mi padre con su ejemplo, por que conocer su historia me ha ayudado ha hacer la mía, por que si es cierto he vivido entre lobos y mandriles, pero también entre personas muy valiosas, por que he aprendido de todas ellas, y con lo que soy honro a mi familia, a mis amigos, a mi país, pero sobre todo a la humanidad, soy mexicano si, pero podría ser italiano o árabe o africano, no importa, lo importante para mi ser uno mismo, ser fiel a uno mismo y a su ideología, pero a la propia no a la compartida, pero también podría ser que otra ves este divagando...

a propósito de fiestas patrias me encontré un choro de Rodrigo Solís que creo que esta perfecto para estas fechas.

Hay una gringa en mi cama

En esos ojos verdes,
en esa piel blanca,
podría vengarme en parte
por los caidos en Nicaragua.

De pronto la veo y siento rabia.
Rabia de verla rubia,
rabia de verla linda,
rabia de saberla inteligente
y rabia de verla gringa.

Rabia de que Don Samuel,
en su nombre,
provoque tantas miserias
a los hombres.

Rabia de verla reir,
su sonrisa,
como su piel de blanca,
y rabia de saberla sin patria,
o con una patria mala.

Luego lo pienso mejor,
y lo que siento es lástima.

Veo sus ojos verdes
llenos de dolor,
derramar una lágrima
ante la tragedia del periódico,
sintiendo que es culpable,
un poco,
por los niños flacos,
por los mercenarios ricos.

Y me pregunto:
¿Qué sería de mi si mí México fuese
el poderoso villano?

¿Sería capaz de rechazar mi casa?
Yo no vengo de aquí,
yo nací en otro lado.

Y ver a mi padre
moviendo la cabeza, triste,
mis amigos, heridos y pasmados,
mi hermana, mi madre,
las dos llorando.

Tres veces cantó el gallo,
tres veces renegó Pedro,
pero todas las religiones concuerdan
en que Jesús era bueno.

¿Qué pasaría si México fuera malo?
¿Si nuestros ejércitos cubrieran el mundo
y nuestra águila volara matando?

¿Si el mundo nos aborreciera,
si los pueblos de la tierra
escupieran al suelo al ver mexicanos
y nosotros supiéramos
que tienen razón?

Hay una gringa en mi cama.
En esos ojos verdes, en esa piel blanca,
podría vengarme, no solo por Nicaragua,
sino por tantas otras cosas...

por Panamá, por Granada,
por nuestros compatriotas en California,
por Chapultepec,
por el Ché Guevara,

pero al ver su cuerpo junto al mío,
desnudo,
tiritando de frío,
sé que me vengaría,

si fuera gringo,
pero para la fortuna de su cuerpo blanco
y de la paz de mi conciencia,
¡soy un mexicano!


Rodrigo Solís Arechavaleta

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