lunes, 16 de julio de 2007

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Ayer entramos al estudio nos sentamos cada quien en un lado, ella frente a la compu y yo tome el fólder de las cuentas, empecé a ordenar cada uno ya que desde que nos casamos no habíamos podido poner en orden los constantes papeles de teléfono, estados de cuenta y pagos que teníamos que se acumulaban en el rincón de la repisa.

No se cuanto tiempo pasamos ahí sentados ella chateando y yo ordenando pero de algo si me di cuenta, fue algo hermoso el compartir ese momento juntos, aunque cada quien estaba haciendo lo suyo íbamos intercambiando nuestros comentarios sobre lo que cada uno iba haciendo.

No necesitamos estar abrazados, ni estarnos mirando, ni estar hablando de forma chipil, simplemente éramos nosotros dos, compartiendo nuestros quehaceres y me pareció eso tan hermoso, que vine aquí para escribirlo.

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